Mostrando entradas con la etiqueta verdad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta verdad. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de abril de 2011

¿Conflicto político o gremial? La verdad y la ética

Un delegado gremial.
Pide 3.150.000 pesos para resolver su situación personal (mientras otro pide otros 2.000.000 para resolver su situación personal y otros 4.000.000 para otros dos personas ausentes).
Dice que puede usar cualquier excusa (no laboral) para bloquear la salida de diarios (por ejemplo lo que pasar "en Egipto").
Dice: "la capacidad de daño que tenemos es inmensa".
Dice que tiene apoyo "externo" para el bloqueo de la planta de Clarín.
Dice que tiene un "acuerdo no escrito con el gobierno".
Dice que recibió indicaciones "de muy arriba" para terminar el último bloqueo.
Dice que "el error sería tomar esto como un conflicto laboral y no político".

El gobierno y sus aliados dicen que esta grabación se dio en el marco de un conflicto gremial.
Entonces, surgen muchas preguntas para el gobierno:

¿Cómo explica el gobierno su intervención en este conflicto, que ha blanqueado este delegado gremial?
¿Qué "acuerdo" tiene con este delegado gremial?
¿Por qué se reunió el Jefe de Gabinete con este delegado?
El gobierno debe dar explicaciones políticas sobre su intervención en este conflicto gremial.

Y surgen muchas preguntas y cuestionamientos al comportamiento del delegado gremial:
¿Cuál es el valor de la palabra?
¿Miente el delegado cuando dice que este "no es" un conflicto gremial?
¿Es ético que un delegado resuelva su situación personal sin resolver la de los trabajadores que representa? ¿Qué piensan los otros trabajadores del diario, que nadie entrevista?
¿Cuál es el comportamiento ético de un delegado gremial?
Y, más allá: ¿cuál es el marco de legalidad y legitimidad para un reclamo gremial? ¿Cuál es el límite al derecho de huelga?

Frente a esta situación es importante pensar con claridad y lógica. O se trata de un conflicto gremial o se trata de un conflicto político.

Si es gremial, hay muchas cosas para clarificar en términos éticos y legales respecto del accionar de estos delegados y de la intervención oculta del gobierno nacional en este conflicto.

Si, en cambio, es un conflicto político, es necesario conocer de qué tipo de conflicto se trata. ¿Cuál es la verdadera causa de un conflicto entre un grupo de medios (anteriormente sin problemas con el kirchnerismo) y el gobierno? No podemos creer, simplemente, de modo naive, que el grupo Clarín es el principal problema de la Argentina. Que un grupo económico grande tenga poder y lo use es evidente que suceda. Tampoco se trata de ser estúpido. Sin embargo, si el gobierno sufre presiones, que las plantee a la sociedad. Si el grupo de medios comete acciones ilegales debe intervenir el Poder Judicial. Si no, ¿qué se oculta detrás de esta insistencia en hablar las 24 hs. del día de un grupo de medios? ¿Quién? ¿Por qué? ¿Qué se juega? ¿Qué se tapa con esto? ¿Qué intereses reales están en danza? El pueblo quiere saber de qué se trata.

jueves, 31 de marzo de 2011

¿"El proyecto de transformación política más importante en 200 años"?

La presidenta de la Nación suele decir, y en las últimas horas lo ha hecho nuevamente, que la presidencia de Néstor Kirchner y la suya propia, han realizado "el proyecto de transformación política más importante en 200 años".

Bien. Es claro para quien conoce mínima, mínimamente la historia, y la juzga con un criterio desapasionado, que esto evidentemente no es así. Se trata de una mentira o de un error.

En 200 años ha habido un dificilísimo proceso de organización nacional, que tuvo en Urquiza un destacado exponente; a fin de siglo XIX hubo un proyecto de consolidación de la república y de sus instituciones y de desarrollo económico, político, institucional y educativo de proporciones enormemente mayores (considerando el punto de partida) de lo que se ha podido lograr en siete años de gobierno en el siglo XXI; la primera mitad del siglo XX ha sido un período de importantísimos logros cívicos (comenzando por el voto universal y luego el voto de la mujer) y sociales, incluyendo claramente al período peronista (los Kirchner no tienen mucho empacho en tirar por la borda al mismo Perón, sin demasiado disimulo); y esta enumeración sólo por nombrar algunos períodos destacados.

Lo que nunca tengo claro es si la presidencia está convencida de lo que dice o es puro ejercicio demagógico.

Si está convencida me preocupa mucho, porque vive en una irrealidad: está cerca de la megalomanía y no parece conocer sus limitaciones y el alcance modesto de sus decisiones pragmáticas, que no se proyectan al futuro.

Si se trata de un ejercicio demagógico, genera mucho desánimo: es una muestra más de que muchos políticos argentinos hablan para el fervor de la histeria colectiva de un acto masivo; y no para edificar el futuro sobre la honestidad y la humildad.

No sé qué prefiero: el error o la mentira.

La presidencia y su difunto ex marido acostumbraron siempre a borrar de un plumazo la historia, asumiendo que somos un pueblo sin memoria (¡justamente ellos que abusan de la palabra "memoria"!): lo hicieron con todo el período democrático desde Alfonsín, en el acto en el a ESMA; lo hicieron cuando ella se equiparó con Sarmiento por entregar netbooks; y así sucesivamente.

Ese tipo de lecturas de la historia sólo sirven en dos casos:

1) Personas apasionadas que oyen y se convencen de cualquier cosa, aún a pesar de las pruebas que le da la realidad: son aquellos a quienes se les puede decir mañana que el sol es verde y convencerlos a fuerza de machacar la idea. Se trata de personas muy peligrosas, porque son el caldo de cultivo del fascismo; o

2) los ignorantes, a los cuales se les puede convencer con facilidad de aquellas cosas que desconocen. Son personas cuya dignidad hay que respetar y a quienes hay que educar; utilizarlos para fines personales (por ejemplo, conservar el poder) es perverso.

¿Cómo nos ubicamos frente a esto la mayoría de los argentinos, muchos de los cuales nos retorcemos de indignación cuando escuchamos cosas así?